Análisis del Big Data y con qué se come eso?

Seguramente has escuchado del Big Data en todos los sitios de tecnología y marketing. Si intentaste averiguar de qué se trata eso, y has quedado igual de perplejo y confuso por la terminología técnica (algo así como hablar de física cuántica o biología molecular para nosotros los profanos) aquí trataré de explicarlo con conceptos sencillos, para ti y para mí.

El saber recopilar, organizar y por sobre todo, interpretar la gran cantidad de datos tecnológicos que generamos todas las personas y organizaciones del mundo real y virtual, reconocer comportamientos, identificar tendencias y generar estrategias en base a ello, es lo que conocemos como Big Data.

Algunos ejemplos de toda la información que todos generamos para el Big Data:

  • El historial de nuestras compras, y cómo cambia estacionalmente en el año
  • El historial de cómo, cuándo y para qué nos conectamos a Internet, incluyendo qué páginas visitamos
  • Nuestro comportamiento económico y crediticio
  • Nuestro historial académico

En el caso de las empresas, ellas pueden interpretar estos datos para saber qué productos ofrecernos, a qué precio, en qué momento del año y con qué tipo de enfoque publicitario – así como cuál es el canal de venta adecuado para ello-.

En estos días, y casi sin darnos cuenta nosotros mismos vamos generando esta información, pero también las máquinas se encargan de comunicarse entre ellas. Historiales, cookies, rastros, tendencias, son enviadas automáticamente desde nuestros teléfonos celulares a gigantes del Big Data como Google, con o sin nuestra autorización.

Para mayor entendimiento, las redes sociales -en especial Facebook pero no solamente ella- son grandes campos de utilización del Big Data. ¿Cómo sabe Facebook qué amigos sugerirnos, qué publicaciones, grupos, anuncios? Pues con un algoritmo -nada sencillo- que pacientemente va registrando a qué le dimos Like y a qué no; identifica a nuestros amigos y a los amigos de nuestros amigos, va creando redes y patrones de comportamiento que identifica nuestros gustos y predice nuestros comportamientos en la red -y aquí viene lo interesante- y fuera de ella.

Cada vez que buscamos un video en línea, pagamos con tarjeta de crédito, utilizamos el GPS y el Google Maps, visitamos un website o comentamos en un foro o tuiteamos, estamos generando una gran cantidad de datos que son registrados y analizados. Esto no es necesariamente malo. Al contrario, puede ser algo muy bueno tanto para el consumidor como para el proveedor de productos y servicios.

La así llamada “minería de datos” que no es otra cosa que el estudio e interpretación de la gran cantidad de registros existentes en la nube, es el nuevo paradigma para los mercados del presente.

No del futuro, del presente.

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